|
|
Algunos de los mitos sobre el comportamiento canino
1.-
El perro estaría más bien fuera de la casa todo el
día que encerrado dentro
Falso. Los perros son totalmente animales orientados para integrar
jaurías. Ellos prefieren estar mejor con su jauría
siempre que posible. Si su dueño está adentro, ellos
querrán estar adentro con él. Si el dueño está
afuera, otra vez, ellos querrán estar con él. Si está
en el trabajo, mientras ellos querrían todavía estar
con su dueño, generalemnte no será posible. En este
caso, ¿importa si el perro se mantiene adentro o afuera?
Resulta que muchos perros se comportan bien cuando son mantenidos
dentro; ladran, cavan, y gimotean si están fuera mientras
no entran a la casa. ¿Porqué ocurre esto? Porque su
hogar es la "la guarida." Los perros prefieren estar más
cerca del centro de la guarida -- el lugar donde los olores de la
jauría son muy agudos. Algunos perros son felices al permanecer
fuera durante el día mientras el resto de la jauría
se va a trabajar, pero muchos perros desarrollan problemas de conducta
como resultado de la "expulsión" diaria de la guarida.
Además, un perro con acceso a un gran territorio puede sentirse
obligado a "defenderse" de todo ello, teniendo como resultado
otro tipo de problemas: ladrar frenéticamente en presencia
de "intrusos," etcétera. Restringir la cantidad
del territorio que tiene para proteger puede reducir este tipo de
conducta.
Un
buena soluciòn para muchos perros es el acostumbrarlos a
tener acceso a una parte restringida de la casa y una parte restringida
del patio o del terreno. El acceso al interior/exterior lo mantiene
con el sentimiento de que fue expulsado de la "guarida"
sin tener demasiado territorio para defender. Un perro al que no
se puede confinar dentro y es destructivo fuera, probablemente tenga
una mejor alternativa al ser ser guardado en un cajón o jaula
durante el día. Como la mayoría de los perros, si
ellos son guardados en una jaula o desde que son cachorros (que
ayudará también a prevenir otros problemas), cuando
sean adultos (de 8 meses a 24 meses de la edad dependiendo de la
raza) los puede empezar a sacar del cajón. Debido a que ellos
acostumbran a pasar el tiempo en el cajón tranquilamente,
formarán el hábito de ese mismo tiempo de manera silenciosa
como cuando era un cachorro y no se comportá como perro adulto.
2.-En
el campo, viven diferente.
Es un mito absoluto que vivir en el campo confiere el gran dictamen:
"de esta manera el perro se mantendrá forzado a estar
en los alrededores inmediatos de la jauría." A los perros
que se les permite correr libremente por un campo, corren el riesgo
de recibir un disparo de los cazadores o de los granjeros que protegen
su ganado o que participen de peleas con otros perros disputando
el territorio. Ellos pueden matar al ganado, pelear y adquirir alguna
enfermedad proveniente de animales silvestres, y ser atropellados
por algún coche en la carretera. Llegan a ponerse cada vez
más agresivos a medida que ven fronteras más amplias
y con más perímetro de su territorio original, y no
lo relacionarán más al dueño como el líder
de su jauría. También, no hay que olvidar que se podrán
reproducir libremente y añadirán más fuentes
al problema de la superpoblación. Esta misma equivocación
está dirigida también a la gente que suele abandonar
perros no deseados "en el campo." La mayoría de
tales perros tienen su final con una muerte dolorosa, o por languidecer
de hambre, con heridas al ser golpeados por un coche o en una pelea
con otro animal, o por disparos de granjeros que protegen su ganado.
El campo no es el refugio romántico de ningún tipo
para perros perdidos.
3.-Cuándo
los perros están enojados con la gente, hacen toda clase
de cosas por rencor.
Hay que recordar primero que dicha "conducta indeseable"
está en la mira del dueño. Para el perro, es perfectamente
correcto hurgar en la tierra, ladrar, perseguir a otros perros,
etc. Esto no significa que no se pueda controlar estas conductas,
por supuesto, pero significa también que el perro no lo hace
para "fastidiar al dueño." El perro no tiene un
indicio de que no deberá hacer estas cosas a menos que se
lo entrene. ¡Y tiene que entender lo que se quiere de él!
Cuándo los perros empiezan con conductas indeseables (hacia
los humanos), lo mejor es tratar de entender mejor la fuente de
esta conducta. A menudo proviene de la frustración de ser
dejado sólo. Los perros son animales muy sociales. Una solución
positiva deberá ser el cerciorarse de que su perro se ejercita
apropiadamente. El ejercicio es una curación maravillosa
para muchos problemas conductistas y a todos los perros les encanta.
Verifique con su veterinario sobre la cantidad apropiada de ejercicio
para la edad y la raza de cualquier perro. Otra solución
es instruirlo para la obediencia. El punto es, que el perro necesita
de la atención de su dueño, tanto si está llevándolo
a pasear, entrenándolo, o ambas.
4.-El perro siempre pone cara de
culpable luego de hacer algo incorrecto
No. El perro reacciona frente al lenguaje corporal humano y emocional.
Cuando el dueño ingresa a la casa y ve algo erróneo,
se enfada. El perro podría decir que su dueño está
trastornado y la única cosa que sabe cómo hacer es
tratar de apaciguar al dueño, el alfa. Así que ellos
tratan de cambiar el mal estado de ánimo agachándose,
arrastrándose, dándose vueltas sobre sus espaldas,
o evitando el contacto visual. Se interpreta la actuación
del perro como "culpable" cuando de hecho el perro no
tiene la más remota idea de lo que está equivocado
y espera simplemente que retorne el buen humor. Lo importante es
recordar que si el perro encuentra, que no puede predecir coherentemente
la cólera ni las razones que la causaron, comenzará
a desconfiar -- así como cualquiera lo haría frente
a una exploción imprevisible de rabia. De ahí que
sea tan importante agarrar a los perros "en el acto."
De esa manera es que se les puede comunicar claramente que es lo
que no deben hacer.
Chillarle y gritarle al perro, o castigarlo después del hecho
no le dice al perro lo que estubo equivocado. Puede, de hecho terminarle
enseñando a que temerle, o lo que fuera considerado informal.
Se debe lograr que el perro entienda a su dueño, y para ello
se debe trabajar en el espacio de la comunicación, demostrando
que se es más inteligente que el perro.
Prevenir las conductas no deseadas del perro paralelamente
con apropiadas correcciones a tiempo es lo más conveniente
para eliminar la conducta de la mascota y no gritándole.
De hecho, no se le debe gritar, ni golpear al perro, jamás.
Hay maneras mucho más efectivas de lograr los objetivos.
En su lugar, hay que tratar de entender la situación desde
el punto de vista del perro y actuar por consiguiente.
5.-Enjaular a un perro es una cosa atroz y ellos
lo odian.
Incorrecto. Los perros son por naturaleza animales de guarida. Cuando
son introducidos apropiadamente en una jaula, a la mayoría
de los perros les gusta, y a menudo entrarán a sus jaulas
para dormir. Por supuesto, ningún perro se debe dejar enjaulado
tanto tiempo que comience a escavar el piso. Es un instrumento maravilloso
de utilizar para el entrenamiento hogareño, pero para los
cachorros no se debe utilizar por más de tres o cuatro horas.
Hay sólo unos pocos perros que deberán siempre utilizar
una jaula mientras el dueño se ha ido. Después de
todo, es una cosa muy útil de tener -- por ejemplo si el
perro debe ser transportado en un vehículo. Enjaular al perro
es un trabajo que se hace para prevenir el que desarrolle muchas
de las conductas que no se quieren. Lo que el perro deje de hacer,
no se convertirá en un hábito y así no requerirá
corrección. Segundo, significa que cuando el perro tiene
una oportunidad de adoptar una conducta no deseada, es adecuado
para dar una corrección apropiada y oportuna.
Como los aspectos conductistas indicados antes,
reduciendo el territorio para proteger y manteniéndolo en
la guarida es una cosa también positiva desde el punto de
vista del perro, reduciendo el estrés general que experimenta
cuando los dueños no están.
6.-Hay que mostrarle al perro quien es el jefe.
Hasta cierto punto, esto es verdad. Pero el significado que muchas
personas le asignan, generalmente incluye bastante injusticia. No
se puede demostrar al perro "que alguien es el jefe" golpeándolo,
gritándole, o a través de otros métodos de
castigo. Se demuestra a un perro quien es el jefe, siendo su líder.
Hay que mostrarle lo que hacer, cómo comportarse. La mayoría
de los perros lo están esperando para así tomar la
iniciativa. Hay realmente sólo muy pocos perros que desafiarán
activamente a sus dueños por la posición de "líder".
En cambio, la mayoría de ellos tomarán la posición
de "líder" porque sus dueños no han hecho
el esfuerzo por enseñarle adecuadamente, y no sólo
eso, no reconocen lo que está sucediendo -- ¡hasta
que los perros son los propios encargados de corregirlos por su
mala conducta!
También, muchas formas de conducta que han sido recomendadas
como demostrativas de la dominación sobre un perro han sido
contraproducentes. Esto se debe a que los perros en muchos casos
realmente entran en una contienda por la posición de "perro
líder" : aplicando técnicas de "demostrarle
quien es el jefe" . Estos casos tienen como resultado que el
perro se enajene al ver a su dueño y desconfíe de
él porque lo corrigió sin motivo alguno. El rol de
alfa, largamente recomendado como el "mejor" de estos
métodos está en realidad como una última alternativa
de corrección. Es lo que se le hace a un adolescente después
que se lleva el auto para dar una vuelta sin permiso y lo choque,
no cuando primero le pide las llaves. Ser injusto con el perro puede
crear de esta manera una causal de temor, el síndrome de
que ha perdido toda esperanza de ser tratando bien y se defiende
de la única manera en que sabe hacerlo.
**********
|
|