LOS
GUARDIANES DE LA CIENCIA: PARÁMETROS |
Mientras se acentúa la lucha entre
activistas de derechos animales y científicos, ¿qué está sucediendo
realmente dentro de los laboratorios de exp. animal como el de la
UCSF? Una vez al año, los inspectores del US Department of Agriculture de EEUU visitan cada laboratorio biomédico del país que manipulan las mayores cantidades de animales para comprobar si los científicos cumplen con la normativa del Animal Welfare Act. Es común que noten al menos unos pocos errores/fracasos en la puesta al día de los datos, por ejemplo, algunos medicamentos empleados que superaron su fecha límite de expiración. Algunos de los cargos, que cubren los años 2001 a 2003, tienen que ver con temas aparentemente secundarios, como la falta de limpieza de las jaulas con agua suficiente caliente. Pero no son pocas las veces que el USDA archiva alguna queja legal formal contra una institución. En la década pasada la agencia ha archivado exactamente 12 de tales quejas, y sólo porque los laboratorios en cuestión habían fracasado en la corrección de problemas persistentes. En la última de ellas la USDA acusó a la UCSF de cometer 75 infracciones específicas del AWA. "La gravedad de las infracciones es grande," indicaba el informe. "Los responsables de las infracciones afectaron directamente la salud y el bienestar de los animales." Las otras perturban un poco más. Veinticuatro acusaciones separadas implicaban el fracaso de proporcionar "un cuidado veterinario adecuado." La universidad fue acusada también del fracaso en la area de brindar el servicio indispensable de la administración de analgésicos postoperatorio, no controlar a los corderos que se recuperaban de una cirugía, y de abusar en la reproducción de monos de mono tití. En una respuesta legal archivada el mes de octubre pasado, la UCSF negó cada una de las acusaciones sustantivas planteadas por el USDA, y las quejas se pusieron en manos de un juez administrativo de San Francisco el 4 de octubre. Pero como casi toda institución que ha sido siempre acusada de violar el AWA, la UCSF concordó en pagar millares de dólares por evitar ir a tribunales. Según datos del 23 de septiembre de 2005, el acuerdo implicó que la universidad pagara 92.500 dólares, cantidad cuatro veces mayor registrada por un acuerdo con la AWA. La UCSF se confesó culpable – y evitó también la trascendencia completa de dicho caso de la USDA contra la universidad. Inclusive, acerca de temas de protección de los animales de la UCSF se pueden encontrar más detalles en los informes de inspección de la USDA. Durante una visita en 1999, en una de las exposiciones del informe, un inspector vió como el personal de la UCSF realizaba la cirugía en un cordero. "Este era el segundo procedimiento realizado en un cordero este día y ninguno de los dos animales sobrevivieron," escribió, agregando que no había registro de que hubiera algún cirujano que hubiera sido entrenado apropiadamente. "Los empleados actualmente no entienden que se debe informar sobre las deficiencias en el cuidado y el tratamiento de los animales," anotó también el inspector. "Parece que hay temores de represalia por informar sobre las infracciones." Bajo la normativa del AWA, la responsabilidad primaria para asegurar que los investigadores tomen las medidas para "aminorar el dolor y el estres" descansa sobre una institución de investigación llamado Institutional Animal Care and Use Committeee. Compuesto de los propios investigadores y por lo menos un representante público, un IACUC debe aprobar un protocolo científico que ordena los procedimientos y las reglas para ser seguidas para cada experimento que implica animales. Pero las regulaciones del IACUC no siempre impresionan a los miembros de la UCSF. "La IACUC no tiene un programa adecuado para cuidado humanitario en el empleo de animales," establece un informe de una inspección de setiembre de 1999. "Si la IACUC continúa aceptando condiciones inaceptables, no están haciendo sus tareas." "Simplemente no se ve que se cumplan las regulaciones en los informes de las inspecciones," dice Suzanne Roy, quien ha investigado la experimentación animal para el grupo activista animal, In Defense of Animals, con sede en Marin, desde finales de los 80, y la ha focalizado en la UCSF durante varios años. (IDA ha solicitado documentación en dos oportunidades en años recientes para estudiar como se delinea allí, la experimentación animal). Un informe de inspección de Junio del 2000 anota ciertas mejoras en el IACUC, pero unos pocos meses después, el comité fue nuevamente señalado al no informar el hecho de que los investigadores no siguieran los protocolos. Los laboratorios se defienden Las autoridades de la UCSF dicen que los problemas con su programa de protección de los animales han sido superados, y que en los últimos años se han hecho muchas mejoras. Pero el hecho de que la información al público está limitada, hace difícil de verificarlo, y se añadieron más acusaciones a la actuación de USDA este mes de julio pasado, que sugieren que algunos problemas más tienen que ser resueltos. El Vicerector para el área de Investigación, Ara Tahmassian, quien ha sido administrador de UCSF durante casi 18 años, reconoce que la UCSF ha tenido dificultades en sus regulaciones, pero ha dicho, "aceptamos que había algunos defectos en el programa, y nosotros hemos tomado las acciones correctivas." Tahmassian ha dicho a Bay Guardian que la UCSF fue acreditado recientemente por una asociación de cuidado de animales de laboratorio profesional, y que han gastado 100 millones de dólares en una nueva instalación para albergar animales de laboratorio. Tahmassian también admite que la protección
de los animales es intrínsecamente una prioridad absoluta
de la universidad. "Si
usted tiene animales que están bajo estres o usted no realiza
un buen cuidado de ese animal, no sabe si los problemas que ocurren en
los resultados Y la reputación científica de la UCSF no se puede discutir. Es uno de los centros médicos más prestigiosos del país, responsable de un número apreciable de adelantamientos científicos, y también la institución qie recibe un número más grande de becas de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), que han totalizando 438 millones de dólares en el año fiscal 2004. Linda Noble miembro de la IACUC, neurobióloga, defiende también su comité: "Se hace una evaluación muy rigurosa, con sólo cerca del 10 por ciento [de los protocolos] que llegan por vez primera," ella nos dijo. Agregó que el comité está atento acerca de estándares legales y retirará a aquellos animales de los estudios cuando los mismos no marchen bien. "Buscamos los niveles más altos de cuidado para nuestros animales," agregó. Tanto Tahmassian como Noble dijeron que el IACUC ha suspendido varios proyectos de investigación a causa de su preocupación sobre la protección de los animales, aunque no proporcionó datos específicos. Sin embargo, cuando el USDA enfrentó en julio una denuncia contra la universidad, incluía 15 nuevas infracciones con fecha de abril de este año. La UCSF estaba acusado de no tratar adecuadamente a un perro que recibió y mantuvo tres lesiones en su flancos durante varios días, y por mantener un gran mono albergado en un espacio que no era lo suficientemente grande y "que no permitía que el animal pudiera hacer ajustes normales de postura." Otras cargos implicaban la limpieza, inclusive la ausencia de "limpieza de un cerco de conejos que contiene excrementos y lechos empapados en orina." Cuándo se le habló sobre las infracciones del mes de abril, Roy dijo, "pone en duda definitivamente los reclamos de la UCSF de que ya se resolvieran los problemas." Ella dijo que la UCSF ha luchado con las mismas clases de problemas durante muchos años. "Realmente Ud. se pregunta por qué esta prominente institución de investigación no puede cumplir con el Acto de la protección de los animales. Parece que ellos mantienen alguna deficiencia fundamental en el tema." Balanceando principios La gente
que apoyan la investigación animal, a regañadientes,
sin embargo lo hace a causa de los beneficios potenciales que puede tener
para la salud humana. Y los representantes de la UCSF parecen estar especialmente
orgullosos de una exitosa historia de investigación. Pero los Estados Unidos no requieren de esta comparación algo formal. El proceso de aprobación para un experimento científico, cualquiera se lo diría, podría ser bastante riguroso – especialmente si implica becas sumamente competitivas del NIH. Pero la pregunta central que se plantea durante este proceso es: ¿ Es esta una línea válida de indagación científica, una que quizás conduzca a un mayor conocimiento? Posteriormente durante el proceso, una vez que el experimento tenga su forma básica definidaa y el protocolo sea presentado al IACUC, el investigador debe explicar por qué él o ella no puede hacer la investigación sin animales. El objetivo de la IACUC, sin embargo, es el cuidado animal, no la ciencia. El comité puede sugerir modificaciones para disminuir el dolor al que son sujetos los animales, pero no hay requisitos en el camino para concretar un análisis explícito sobre el costo-beneficio. Cuándo nosotros le preguntamos a Noble del UCSF si su comité había alguna vez decidido que un experimento era simplemente demasiado severo para ser llevado a cabo, nos dijo que "antes de venir al comité, se cree que es científicamente meritorio. Si hay problemas, podemos trabajar con ellos [los investigadores]." Martin Stephens de la Humane Society of the United States nos dijo, "El sistema implica que hay una especie de estilo de consideración sobre el dolor y las ventajas, pero en los Estados, ésto realmente, no sucede. No hay una verdadera estimación del sufrimiento animal a consecuencia de lo cual el proyecto sea rechazado desde el principio." Brigid Gaffikin ayudó en la investigación de esta historia.
Imaginemos que acaba de nacer uno de los mayores benefactores de la humanidad, alguien por ejemplo como Louis Pasteur cuyo trabajo ha salvado millones de vidas gracias a las vacunas y la pasteurización. Nuestro científico imaginario, que nació en el mundo en desarrollo, ya posee una excelente educación básica y aunque su país no es rico, cuenta con varias universidades e incluso una academia establecida de ciencias e investigación. El
joven ya demostró su gran capacidad para investigar y formular
hipótesis, la paciencia para conducir experimentos y la brillantez
para lograr soluciones y resultados. No. Para lograr su objetivo, el nuevo Louis Pasteur tendrá que entender, en primer lugar, cómo opera la ciencia hoy en día. ¿Quién está en control? Para saber quiénes son los guardianes de la ciencia, BBC Mundo conversó con el doctor Fabio Salamanca-Buentello, un médico mexicano de 33 años, investigador del Centro de Bioética de la Universidad de Toronto, Canadá. "Hoy en día, sin una beca de investigación, es imposible desarrollarse en la ciencia" dice Salamanca-Buentello, quien se dedica al estudio de nanotecnología y otras tecnologías emergentes. En la mayoría de los países existe un organismo gubernamental que maneja el dinero destinado a la investigación científica y tecnológica. "Los investigadores deben presentar una propuesta de proyecto a un comité de selección, que decidirá a quién se dará financiamiento", señala Salamanca-Buentello. "No es un proceso exento de controversia y por supuesto los comités tienen tanto criterios explícitos como intereses privados para aceptar determinados proyectos de investigación". Sigamos imaginando que nuestro joven investigador logró obtener una beca de financiamiento de su gobierno para realizar su proyecto en algún centro académico del mundo desarrollado. Y ahora comienza, con su bata blanca de laboratorio, el largo aprendizaje para lograr sus eminentes descubrimientos. Si todo marcha bien, llegará el momento de enfrentar la segunda gran prueba de la ciencia: publicar sus descubrimientos en alguna publicación especializada. "El fundamento de la ciencia es que debe aclarar los misterios de la naturaleza para todos, por lo tanto es básico que cualquier avance se comunique y para eso hay que publicarlo", señala Fabio Salamanca-Buentello. Las publicaciones cuentan con sus propios comités de selección, así que una investigación sólo obtendrá el "sello de calidad", cuando es publicada. Publicaciones Philip Campbell es editor en jefe de la prestigiosa revista Nature, cuyo trabajo es elegir entre los documentos que recibe aquéllos que serán enviados a revisión de dos o tres 'evaluadores' del comité de selección. "Rechazamos sin revisar un 50 o 60% de los documentos que recibimos y no porque se trate de mala investigación", dijo Campbell a la BBC. "Debo admitir que hemos rechazado trabajos sobresalientes, simplemente porque nuestro criterio tiene fallas y limitaciones", agrega. En promedio,
las revistas especializadas publican menos del 10% de los artículos que reciben para cada edición, así que
es indudable el poder que mantienen. A
pesar de que en los países en desarrollo vive más de
80% de la población mundial, en éstos sólo trabaja
un 30% de los científicos involucrados en investigación. Y
de lo que se publica actualmente en las revistas mundiales de ciencia
y
tecnología, sólo
un 15% proviene de los investigadores del mundo en desarrollo. La balanza, como nos damos cuenta, se inclina dramáticamente hacia la investigación que se realiza en el mundo desarrollado. La única forma de cambiar estas tendencias, dicen los expertos, es que los gobiernos de los países en desarrollo se interesen más por la ciencia y la tecnología. "El ideal es que los países destinen 1% de su PIB a la ciencia
y tecnología, y por ejemplo, México hoy en día destina
solamente 0,33% a este rubro", señala. "
Hay un gran desinterés de nuestros gobiernos y nuestras industrias
y mientras eso no cambie los científicos del mundo en desarrollo
estaremos siempre siguiendo las reglas del primer mundo", concluye
|