Corriendo para vivir: La realidad
de la carreras de galgos.
En el siglo X, el Rey Howel de Gales decretó que la pena
por matar un galgo era la misma que la de matar a una persona.:la
muerte.En la época de los egipcios, los galgos eran valorados
por los faraones debido a su gracia, belleza y buen temperamento.
Pero en el siglo XXI, los galgos en el mundo de las carreras, tienen
su precio en función de una cosa sola: su velocidad. En el
2003 solo, se estima, que 7.500 a 20.000 galgos fueron sacrificados
simplemente porque no podían correr lo suficiente.
Es una industria que existe solamente para entretenimiento de los
humanos, con el costo de la vida del animal.
Las carreras de galgos tienen poco que ver con los perros, pero
mucho que ver con el dinero, independientemente del trato que se
le brinde al animal."Es una industria que coloca en primer
lugar los beneficios económicos y luego la salud y el bienestar
del galgo.
Luchando por sobrevivir
Los galgos están en desventaja,
aún antes de nacer. Se crían decenas de miles anualmente,
muchos más de los necesarios para correr, en el intento de
crear perros más veloces. Por lo tanto, son sacrificados
si no nacen "estrellas", para correr.
Desde el momento que nacen, son evaluados por su habilidad para
correr. Siendo cachorros, pueden ser sacrificados, si no tienen
el potencial necesario para ser veloces. Luego de la carrera, cualquier
lastimadura o accidente, significa la muerte. Los perros son un
producto comercial, y si se descubre que no son habilidosos para
las carreras, sus días están contados. Durante su
entrenamiento, tienen poco contacto con el ser humano y suelen vivir
en condiciones muy duras. reciben alimento de baja calidad, y la
mayoría del tiempo están en jaulas.Además,
la raza es muy vulnerable a las heridas y/o accidentes. Son comunes
las fracturas óseas, y sus pieles son frágiles.
Una desgracia nacional,(así
es llamada en otros países)
En USA, existen al menos 15 estados
donde son legales, pero se ha trabajado mucho para terminar co dicha
práctica. Durante la década de los 90, la cantidad
de carreras decrecieron un 45%. Por lo tanto, aquellos que se dedicaban
a dicho negocio, instalaron maquinitas tragamonedas, u otras formas
de juego.
Una victoria reciente la tuvieron el 24 de mayo de 2004, cuando
el Gobernador de Pennsylvania, Edward Rendell firmó una ley
prohibiendo la carrera de galgos en todo el estado.