Descubren 13.000 especies nuevas

Un grupo de científicos de diferentes países del mundo dice que en tan sólo un año han descubierto 13.000 especies nuevas de flora y fauna marina. Aunque la mayoría son organismos microscópicos, unos 100 corresponden a diferentes tipos de peces. Entre ellos está el pez gobi con rayas que tiene una relación simbiótica con un camarón y que habita en las aguas alrededor de la isla de Guam en el oceáno Pacífico.
El hallazgo es parte de una alianza científica denominada Censo de la Vida Marina, integrada por expertos de 70 países del mundo. Los científicos buscan crear un registro después de 10 años de investigación. Este proyecto comenzó en 2000.

No es todo

"Aún queda mucho más por descubrir", dice el doctor Chris German del Centro Oceanográfico de Southhampton en Gran Bretaña y quien encabeza uno de los grupos de investigación. Después de la Segunda Guerra Mundial la navegación por el océano Atlántico Norte tuvo un gran desarrollo. Se pensaría que es una zona bastante estudiada, pero frente a nuestras narices todavía queda mucho por descubrir Chris German, Centro Oceanográfico de Southhampton German señaló que la mayoría de la flora y fauna se descubrió sobre el lecho marino debajo de las rutas por donde navegan las grandes embarcaciones.

"Después de la Segunda Guerra Mundial la navegación por el océano Atlántico Norte tuvo un gran desarrollo. Se pensaría que es una zona bastante estudiada, pero frente a nuestras narices todavía queda mucho por descubrir", señaló el científico. Otro hallazgo fue una especie de pulpo y un tipo de alga marina parecida a un coral oriundos del estrecho de Prince William en Alaska.

Aprendizaje

Los científicos piensan que la documentación y clasificación de las especies microscópicas puede ayudar a comprender más sobre el clima. Estas formas de vida invisible para el ojo humano, utilizan el dióxido de carbono del aire y lo almacenan en el lecho marino.

"El estudio del código genético de las especies "ayudará a determinar la evolución de la vida marina que se desarrolló hace más de tres mil millones de años", señaló Frederick Gassele, uno de los directores del proyecto. Este es el segundo año consecutivo que los investigadores dan a conocer los últimos descubrimientos. Los integrantes del estudio piensan que al finalizar el proyecto se habrá encontrado un total de 20.000 especies de peces y casi dos millones de especies de animales y plantas.

Los Hábitos de caza de los Lobos Cambian el Equilibrio Ecológico en Yellowstone

YELLOWSTONE NATIONAL PARK, Wyo. - Incursionando a lo largo del pequeño, Blacktail Deer Creek, Douglas Smith, biólogo de lobos, avanza a través de una cortina exuberante de sauces. Casi ausente por décadas, los sauces han resurgido a la vida en Yellowstone, y la razón, cree Smith, es que fué 10 años después que los lobos agrupados a través de 13 jaurías que fueron introducidos en Yellowstone, provocara que el parque esté ahora repleto de ellos.
El dice que los lobos han cambiado la ecología del parque en muchos sentidos; una razón es que han logrado la renovación de los saucesy el beneficio para los ríos y las corrientes.
"Los lobos han causado una cascada trófica," dijo." Dominan todo aquí. Ellos cambian incluso, las condiciones para otros, hasta para los sauces. Los últimos 10 años en Yellowstone han reordenando el libro de la biología de lobo. Tanto los biólogos de la fauna como los ecólogos están aturdidos por los cambios que ellos han visto. Es una rara oportunidad para entender en detalle cómo los efectos de "un animal de rapiña" ondea a través de un ecosistema. Mucho de lo que ha sucedido está desarrollado en el libro recientemente publicado "Decade of the Wolf: Returning the Wild to Yellowstone," por Smith y Gary Ferguson.
En 1995, 14 lobos fueron traídos desde Canadá hasta el parque por camión y trineo a finales del invierno, y mantenidos en una jaula por 10 semanas y luego liberados. Fueron agregados diecisiete en 1996. Ahora, hay cerca de 130 lobos en 13 jaurías, todos ellos, vagando por el parque.

Yellowstone, dice Smith, está repleto.

Durante los pasados 10 años, el número de alces se ha visto caer considerablemente. Uno de los alces más grandes del mundo que subsisten en manadas, y se alimentan de ricos céspedes en la gama septentrional del parque, ha caído de 19.000 en 1994 a cerca de 11.000. La reintroducción del lobo ha sido citada por los cazadores como el culpable, pero Smith dice que la causa es más compleja.

Los datos dados a conocer recientemente después de tres años de estudio por el Servicio de Parques, la United States Geological Survey y la Universidad de Minnesota encontraron que el 53 por ciento de las muertes de los alces era causado por los osos pardos que les comen las pantorrillas. Apenas el 13 por ciento fue vinculada a los lobos y el 11 por ciento a los coyotes. La sequía ha jugado también un papel. El estudio continúa.

Los científicos dicen que esa predación de los lobos ha sido suficiente significativa para redistribuir el alce. Esto ha afectado la vegetación y la variedad de la fauna.

El alce no había visto lobos desde 1920, año en que desaparecieron del parque. Durante los últimos 10 años, como han sido cazados por jaurías de lobos, ellos han crecido más atentos al medio ambiente.

Ellos se mueven más de lo que estilaban hacerlo, y gastan la mayor parte de su tiempo en los lugares que proporcionan una visión completa de 360 grados, dijo Smith. Ellos no pierden el tiempo en los lugares donde no se sientan seguros - cerca de una elevación, o lugares que podrían ocultar lobos.

En esos lugares han rebrotado matorrales, sauces, y álamos. Los álamos también han rejuvenecido. Hasta épocas recientes los único álamos en el parque tenían de 70 a 100 años de edad. Ahora brotan muchos árboles jóvenes.

William Ripple, profesor de botánica en Oregon State University, llama al proceso "la ecología del temor," que ha permitido prosperar la vegetación como resultado de cambios conductistas en el nervioso y patético nuevo alce.

Aunque los cambios ahora están produciéndose a escala bastante pequeña, los efectos sobre los lobos se verán ampliados, y en 30 años, según Smith, Yellowstone lucirá muy diferente.

No todos están convencidos. "Los lobos tienen un papel para desempañar," dijo Robert Crabtre, un biólogo de cánidos que ha investigado a lobos y coyotes en el parque desde 1980. "Pero la investigación ha ignorado el cambio climático y las inundaciones, que han afectado también a la vegetación. Su trabajo no es erróneo, pero está incompleto."

Donde han vuelto a crecer sauces y álamos, se han estabilizado las corrientes de agua y proporcionan a su vez, sombra, lo que baja la temperatura del agua y hace un mejor hábitat para la trucha, teniendo como resultado que haya peces más grandes. Los pájaros cantores como el gorrión amarillo de Lincoln ha aumentado en número, donde prosperan nuevos de ámbitos de vegetación.

El sauce y el álamo a su vez, son alimento para el castor, y los ha traído a las corrientes y a los ríos en la gama septentrional. En 1996, había un solo dique de castor en la gama septentrional; ahora hay 10. El número de lobos también ha aumentado mucho la cantidad de carne en el suelo para beneficio de otra especie.

Los osos pardos y los coyotes raramente matan al alce adulto, pero cada jauría de lobos mata un alce cada dos o tres días. Después que ellos comen, otros carnívoros continúan con la res muerta. Los animales oportunistas que se alimentan de carroña como urracas y cuervos se mantienen vivos con las reses muertas.

El número de coyotes, por otro lado, ha caído a la mitad. El número de sus presas - campañoles, ratones y otros roedores - ha crecido. Y eso, refuerza el cambio de las poblaciones de zorros rojos y las aves de rapiña.

Los lobos no se cazan en Yellowstone, pero enfrentan peligros. Ellos se matan el uno al otro en violentos encuentros entre diferentes jaurías. Catorce lobos han sido matados a causa de ser atropellados por vehículos en los últimos 10 años, ocho de ellos en Mile Marker 30, en EE.UU; 191 en la zona occidental del parque.

Pero la amenaza más inquietante está dada por los perros que la gente trae al parque. Los perros pueden trasladar el parvovirus, que es la causa principal de la muerte en los lobos durante el año pasado, y ha estado matando del 60 al 70 por ciento de los cachorros.

La población de lobos disminuyó a 130 de un número de 170 durante el último año, a causa de múltiples razones. Los biólogos planifican el conteo de los mismos nuevamente durante este invierno, y hacer más pruebas técnicas, esperando aprender más acerca de los efectos del virus. "Estoy un poco preocupado," dijo Smith.

Queda mucho más para ser descubierto en el laboratorio natural de Yellowstone. "Diez años no es tiempo suficiente para medir los efectos de los lobos," agregó Smith. "Sus efectos recién están llegando ahora y los cambios toman mucho tiempo para que surjan."

Por JIM ROBBINS, 18 de octubre de 2005

 

Los pájaros marítimos deberían pagar por la energía "verde"

7 de Mayo de 2005
Fred Pearce
La energía eólica podría dañar a las poblaciones de algunas especies de pájaros si ellos no se construyen con cuidado.
Esta es la conclusión de una revisión sobre todo los estudios efectuados sobre su impacto.

La revisión enfocó el número total de pájaros en y alrededor de las llamadas "wind farms", granjas que funcionan en base a la
energía eólica, más que sobre el número que fueron muertos a causa de choques con las turbinas, e incluyó todos los rigurosos estudios hechos en el mundo, desde Escandinavia hasta Wyoming. "La evidencia disponible sugiere que esas granjas eólicas, reducen la abundancia de muchas especies de pájaros en el sitio donde están ubicadas," concluye. Entre los más afectados están los patos y las aves zancudas que se ubican alrededor de las granjas eólicas, en estuarios y en las aguas costeras superficiales.

"Nosotros no estamos diciendo que debemos detener la construcción de las granjas eólicas. Los pájaros sufrirían mucho más a causa del cambio del clima que si no las hiciéramos," dice Andy Pullin del Centre for Evidence-Based Conservation en la University of Birmingham
en el Reino Unido, uno de los autores de la revisión. "Pero los datos muestran que tenemos que ser mucho más cuidadosos acerca de donde las ubicamos." Las granjas eólicas construídas en aguas más profundas aún más lejos de la costa quizás demuestren ser mejor para los pájaros, dice.

Los hallazgos podrían ser especialmente significativos para el Reino Unido, que tiene el programa próximo a la costa, más grande de energía eólica en el mundo. Uno de los proyectos más polémicos cubriría con turbinas el Shell Flat de Blackpool al noroeste de Inglaterra, amenazando potencialmente la "Melanitta nigra", un pato ubicado en la "lista roja" británica, de especies puestas en peligro de extinción.

"Si Gran Bretaña construye tantas granjas eólicas como el gobierno planea, podría utilizar todo el hábitat cercano a la costa que
corresponde a los patos y a loss zancudos," advierte el autor principal del informe, Gavin Stewart, también del Centre for Evidence-Based Conservation.

Los hallazgos (Systematic Review 4, en www.cebc.bham.ac.uk) serán noticias inoportunas para el gobierno del Reino Unido, uno de los patrocinadores de la revisión, que está muy comprometido con la energía eólica y que quiere encontrar los objetivos del país para cortar las emisiones del gas invernadero, y para la Sociedad Real para la Protección de Pájaros (RSPB, Royal Society for the Protection of Birds ), que que apoya a la energía eólica.

"Comparada con problemas pasados, tales como pesticidas organoclorados, la persecución ilegal de aves de rapiña y la agricultura intensiva, las granjas eólicas deben estar muy abajo en la escala de amenazas," dice Mark Avery, el director de la conservación del RSPB.
"Sin embargo, si nosotros las construimos en todos los lugares equivocados entonces esa visión sería muy diferente." Pero, cuando las granjas se acercan a la costa, nosotros ni sabemos si los lugares son equivocados o no lo son, dice, porque son muy pocos los estudios sobre el impacto que se han hecho.

Un aspecto inquietante de la revisión, dice Stewart, es que esa abundancia puede continuar disminuyendo con el tiempo. "La mayoría de los estudios cubren un año, pero los pocos estudios de más largo término sugieren que una granja eólica tendrá un impacto mucho más grande durante su vida entera."

Otra preocupación es que la mayor parte de los estudios han mirado hasta ahora las granjas eólicas pequeñas. El temor, no contestado en este estudio, es que un número pequeño de granjas más grandes puede tener un impacto más grande en las poblaciones de pájaros que una serie de construcciones más pequeñas.

Otra pregunta, dicen los investigadores, es si unas pocas turbinas grandes dañan menos que un número más grande de las turbinas más pequeñas. " Se necesita una mejor comprensión del impacto acumulativo de cada vez mayor número de ellas," dice Avery. "Nosotros nos opondremos a cualquier granja eólica que amenace gravemente a poblaciones importantes de pájaros."

Los investigadores fustigan acerca de la mala calidad de la investigación en el impacto de las granjas eólicas alrededor del mundo. Los hallazgos de muchos estudios se mantienen en secreto por razones comerciales, mientras la información que, según cabe suponer debe ser hecha pública, para planificar sus aplicaciones vienen sin información, o la misma es de mala calidad, se queja Stewart . "Es difícil de averiguar aún qué datos están allí fuera, y cuando sabremos que estarán allí, y es extraordinariamente difícil de conseguirlos."

Protocolo de Kyoto, Mapas desde el Espacio