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El
comerciante de animales debió pagar multa record
02/03/2005
Un comerciante
de animales del noroeste de Arkansas quien durante dos años
vendió cientos de gatos y perros para investigaciones médicas
que incluían la University of Missouri en Columbia, ha estado
de acuerdo en pagar la mayor multa por violación del Acto
de Protección Animal fededral en la historia.
C.C. Baird
y su mujer, Patsy, pagaron una multa de $262,700 dólares
la semana pasada como partee de un acuerdo establecido en un juicio
civil llevado a cabo por el Departamento de Agricultura de USA quien
los acusó de romper "prácticamente con cada regulación
y standard, aplicados a perros y gatos", según informó
Colleen Carroll, el abogado del mencionado Dpto., manifestó
el miércoles.
Los Bairds,
juntos con sus hijas Jeanette y Patricia, manejaban uno de los negocios
más grandes de tráfico de perros, nunca tratados en
la nación, con C.C. Baird en su centro, según autoridades
federales. Operó con dos criaderos en Williford, Arkansas
, cerca de 20 millas de la frontera de estado de Missouri.Teniendo
tratos frecuentes en el sudeste y sudoeste de Missouri, C.C. Baird
era muy conocido por comprar y comerciar con animales. "Él
es sinónimo de fábrica de cachorros,"(puppy mills),
dijo Brenda Shoss del Kinship Circle, un grupo de apoyo a animales
localizado en St. Louis.
La queja de la USDA, archivada en julio, acusaba a los Bairds de
infracciones "de seriedad suprema," incluyendo "maltrato
y descuido severos de una multitud de animales," lo que llevó
a la muerte de muchos de ellos. También fueron acusados de
comprar animales de orígenes sospechosos y posiblemente robados
y falsificaban certificados de salud de los animales. La queja,
basado en las inspecciones de USDA que retornóa a 1998, necesitó
de 114 páginas. "Estaba con las diferencias de cualquier
otro caso que he manejado en su justo alcance y medida,"
dijo Carroll.
El arreglo entre la USDA y los Bairds, que fue archivado el viernes,
concretó una multa, más la pérdida por parte
de la familia de cuatro licencias para crianza y venta de animales.
Una multa de 250.000 dólares les será aplicada en
el caso de que sean sorprendidos con nuevo tráfico de animales
en los próximos 5 años. Como parte del acuerdo, los
Bairds ni admitieron ni negaron los caargos. La familia declinó
efectuar comentarios el miércoles. Sus criaderos fueron clausurados.
Cerca de 90 perros y 120 gatos se les retiraaron de sus predios
en las últimas semanas y están en este momento, para
adopción.
El Animal Welfare Act ya tiene cerca de 40 años de antiguedad,
estableciendo los mínimos estandards para la compra y venta,
exhibición en público, o empleo en experimeentación.
Está administrada y controlada por el USDA's Animal and Plant
Health Inspection Service.
Pero los
Bairds taambién enfrentarán laa posibilidad de cargos
criminales. Laa oficina de abogados en Little Rock, Ark., ha continuado
laa investigación. los abogados declinaron hacer comentarios
el miércoles, pero confirmaron aalgunos detalles.
Los agentes
federales y estatales allanaron los criaderos de los Birds en agosto
de 2003. Les llevó seis días juntar pruebas. Cerca
de 125 perros se les quitaaron y fueron entregados a refugios para
adopción.
Los animales requisados forzaron al USDA a tomar un paso excepcional:
preguntar a dueños de perros recientemente perdidos para
que se contactaran con la agencia. Ingresaron centenares de indagaciones,
y la agencia pudo concretar el reencuentro de "una docena o
más" dueños con sus animales favoritos perdidos,
dijo el portavoz de USDA, Jim Rogers. Los animales "habían
entrado en el predio de algún modo, " por pretensiones
falsas, la mala comunicación o el robo", dijo Rogers.
C.C. Baird
había sido acusado antes de infracciones del Acto de protección
de los animales. En 1995, él fue acusado de no mantener los
registros detallados al día, sobre cómo los animales
se compraron y fueron vendidos. El fue acusado también de
adquirir "perros ambulatorios" - un término para
describir perros que no pueden ser adjudicados a comerciantes legítimos
y pudieron haberse robado.
En una entrevista
en Mayo de 1996 en la National Public Radio, C.C. Baird contó
que había dejado de $5 a $15 por perros que nadie más
quería en un encuentro en Poplar Bluff, Mo. "Así,
básicamente lo que ví fue un conjunto de animales,
yo no los compré, habrán corrido probablemente asustados
por disparos en el bosque o en algún otro lugar," él
dijo.
La venta de perros y gatos paraa investigaación médica
ha demostrado ser muy lucrativaa para los Bairds, dijeron las autoridades
federales. En 1999, uno de los años recientes de más
trabajo, los Bairds compraron 3,300 animales, vendido 3,115 animales
y cobrado un mínimo de $100.000, según la demanda
civil.
Los clientes de los Baird, se dicen que son universidades que realizan
investigaciones por todo el país, entre las cuales están
las University of Colorado's Health Sciences Center, Oregon State
University y la University of Missouri en Columbia.
Los funcionarios de Mizzou confirmaron el miércoles que ellos
habían comprado recientemente perros de C.C. Baird para el
uso en la enseñanza e investigación. Dijeron que ellos
dejaron de comprar sólo cuando el criadero cerró como
parte de la decisión civil del último mes.
"La
razón de que decidimos continuar obteniendo animales eran
porque los grupos defensores de derechos animales frecuentemente
lloran de una forma asquerosa por cualquier pavada," dijo el
Dr. William Dale, el director de la oficina de seguridad de la calidad
animal de la escuela.
Estos grupos
quieren cerrar la experimentación con animales en forma total,
dijo Dale. "Si debíamos cortar vínculos, nosotros
quedaríamos bajo la égida de terroristas bravucones."
La escuela compra animaales a comerciantes cerificados por la USDA
y no parará las compras a causa de juicios federales. "Nosotros
no reaccionaremos frente a las acusaciones," dijo el portavoz
de la escuela, Christian Basi.
Los funcionarios
de la escuela no supieron si se tomó alguna acción
cuándo C.C. Baird enfrentó cargos en 1995.
Los Bairds,
y C.C. Baird en particular, han sido los objetivos de grupos de
defensa de los derechos de los animales por años. Un grupo,
con base en California, Last Chance for Animals ha estado investigando
las operaciones de los Bairds al noroeste de Arkansas por lo menos
durante ocho años. El grupo ha estado enviando a las autoridades
federales cintas de vídeo clandestinas donde ellos demostraban
como los perros y los gatos se maltrataban. Pero la abogado de USDA,
Carroll dijo que su investigación en la oficina no dependió
del trabajo del grupo y que ella nunca vio los videos.
El miércoles,
el presidente de Last Chance for Animals, Chris DeRose, dijo durante
su visita a St. Louis que estaba feliz de que el criadero de los
Baird no existiera más, pero que aún quedaba mucho
trabajo por hacer.
"Esto es una operación subterránea masiva que
se esparce a través del país," dijo DeRose. "Pero
esto es el corazón de la operativa, aquí mismo en
Missouri. Empieza aquí mismo, termina aquí mismo."
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