Monumentos a los animales
Moscú inaugura una escultura dedicada al perro callejero

Un
monumento al perro callejero fue inaugurado este pasado fin de semana, el último
del Año del Perro según el calendario chino, junto a la entrada
de una de las estaciones del metropolitano de Moscú.
El monumento, titulado 'Compasión', obra del escultor Alexandr Tsigal
y el arquitecto Andréi Nalich, fue instalado en un paso subterráneo
junto al vestíbulo de la estación Mendeléievskaya, donde
hace varios años fue apuñalado un perro callejero que era mascota
de los empleados del metro.
La muerte del can, al que los trabajadores de la estación Mendeléievskaya le habían dado el nombre de Málchik (Niño) acaparó espacios en la prensa y conmocionó a la opinión pública.
Un grupo de escritores y artistas pidió a la gerencia del metro de Moscú apoyar la idea de instalar un monumento para simbolizar el respeto hacia los animales callejeros.
Entre los promotores de la iniciativa se encuentra los poetas Yevgueni Yevtushenko y Bella Ajmadúlina y personalidades del mundo del teatro y la música como Valentín Gaft, Konstatín Raikin y Andréi Makarévich.
La escultura, que representa a Málchik, fue financiada con donaciones de particulares tanto de Rusia como del extranjero.
Monumento a los animales
La capital británica cuenta desde este miércoles con un monumento dedicado a los animales, desde insectos hasta osos, palomas y monos, que participaron en guerras junto con los ejércitos de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth). La princesa Ana, hija de la reina Isabel II, fue la encargada de descubrir el monumento, ubicado en el londinense Park Lane, que rinde homenaje a "millones de animales que han servido y sufrido por el país", en palabras de la activista Marilyn Rydstrom.
Según Rydstrom, que dirige el Dispensario Popular
para los Animales Enfermos (PDSA, por sus siglas en inglés) "se
trata de un largamente esperado y muy bien recibido tributo" a la valentía
de los seres vivos que han asistido al ejército británico y sus
aliados.
Gran Bretaña -un país tradicionalmente visto como amante de los
animales- rinde especial homenaje a 54 criaturas (32 palomas, 18 perros, 3 caballos
y un gato) condecorados por sus servicios en la II Guerra Mundial.
Estos animales recibieron la medalla Dickin instituida en 1943 por el PDSA y que es el equivalente de la Cruz de la Victoria otorgada a las personas. El monumento, hecho en piedra y diseñado por el escultor David Backhouse, cuenta con relieves de bronce representando a diferentes criaturas. No sólo se pretende recordar a los animales condecorados, sino a otros como delfines y elefantes, e incluso a las luciérnagas que los soldados utilizaban para leer mapas en las trincheras de la I Guerra Mundial.
Animales con medalla
Entre los 54 animales condecorados por su heroicidad en la II Guerra Mundial
figuran:
El perro Rob, que llevó a cabo una veintena de saltos
en paracaídas tras la línea del enemigo en la realización
de misiones secretas. El perro Ricky, un detector
de minas que a pesar de sufrir lesiones severas en la cabeza continuó
trabajando en misiones en Holanda después de la guerra. La
paloma María de Exeter, que voló de vuelta al Reino Unido no obstante
haber sido atacada violentamente por halcones alemanes
La paloma Visión Blanca, portadora de un mensaje el cual permitió salvar la vida de la tripulación de un avión en peligro. Los caballos Olga, Regal y Upstart, que vencieron su miedo al fuego y a las bombas. Los perros Belleza, Peter, Irma y Jet, que rescataron a sobrevivientes entre los escombros tras las bombas arrojadas sobre Londres. Los fondos para erigir el monumento fueron recaudados por el PDSA, cuyo vicepresidente, Jilly Cooper, declaró: "Sin tener idea de por qué habían sido arrastrados a los confictos de los hombres, ellos (los animales) actuaron solamente movidos por la lealtad y el afecto".